Ya ni ALL-Bran! Con esto vas seguro!
100 gr Harina integral
100 gr semillas de lino
100 gr de salvado de trigo
4 cucharadas aceite de lino
medio vaso de zumo de melocotón o piña
1 cucharadita de café de sal
3 cucharadas colmadas de sacarina en polvo
10 ciruelas pasas remojadas en agua de la noche anterior
Preparación
Se mezcla la harina, el salvado el lino con el aceite y el zumo, se da muchas vueltas. se añade un poco de agua tibia si queda muy espeso. La sal y la sacarina y las ciruelas pasas al final. se remueve todo muy bien en el bol y mejor si se prueba, por ver si está al gusto. Con la masa se hacen formas de galletas, mejor en una bandeja de horno preparada con moldes para galleta pero si no se puede hacer con las manos; ponemos mantequilla en la superficie de la bandeja con un poco de harina para que no se peguen. En el horno precalentado a 200, metemos la bandeja. Deben estar una media hora, huelen muy bien. Cuando estén doraditas las sacamos y las dejamos al fresco para que se endurezcan bien. Aconsejo guardar en caja de metal porque sino las galletas se quedan mohosas.
A comer!!!
sábado, enero 31, 2009
RECETA PROPIA (IR COMO UN RELOJ): Galletas Integrales de lino, salvado, esencia de melocoton y ciruelas!!!! riquísimas!!!
El Sábado

Vicente Aleixandre (España, 1896-1984)
Unidad en ella
" Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.
Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima, con esa
indescifrable llamada de tus dientes.
Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo.
Deja, deja que mire, teñido del amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida,
deja que mire el hondo clamor de tus entrañas
donde muero y renuncio a vivir para siempre.
Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.
Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo,
como el brillo de un ala,
es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
un crepitar de la luz vengadora,
luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo. "
martes, enero 27, 2009
Colaboración plis! (Con licencia moderna)
¿Qué hacéis nada más ejecutar el Explorer?
Aparte de ver los correos, el facebook y el tuenti ese... ¿Qué visitáis? No estoy haciendo ningún estudio sociológico aunque me gustaría pero ando justilla de tiempo, y he de decir, que este cruel requerimiento que os voy a pedir se me ha ocurrido el otro día, que llegando a casa, me dio rabia no acordarme de visitar el blog de un idiota porque me dijeron el nombre del blog, (no del idiota, al cual ya conozco...), pero ahora no me acuerdo, y para evitar futuras elucubraciones con nombres de páginas que molan, blogs interesantes, etc..., me propuse fijar contenidos en alguna parte, y qué mejor que en un espacio sideral o virtual donde las cosas supuestamente no se pierden.
El Requerimiento: me gustaría que me dijerais (en su caso me escribierais en alguna de estas entradas)..., si es que andáis por ahí..., vuestros enlaces, páginas WEB o blogs de cine, música, series, literatura y, en general, vuestros espacios varios que visitáis habitualmente cuando estáis navegando. Sinceramente y con ganas de compartir, esperemos que sea fructífero esto que pido, y que poco a poco me lleguen informaciones y nuevos enlaces de mis vitales camaradas. Entre tanto, y con la escucha bien alerta, voy a seguir doblegándome con mis "marcadores" perdidos, que solo marcan almacenando sin acordarse de qué es lo que guardaban.
Un ventolero saludo
Aparte de ver los correos, el facebook y el tuenti ese... ¿Qué visitáis? No estoy haciendo ningún estudio sociológico aunque me gustaría pero ando justilla de tiempo, y he de decir, que este cruel requerimiento que os voy a pedir se me ha ocurrido el otro día, que llegando a casa, me dio rabia no acordarme de visitar el blog de un idiota porque me dijeron el nombre del blog, (no del idiota, al cual ya conozco...), pero ahora no me acuerdo, y para evitar futuras elucubraciones con nombres de páginas que molan, blogs interesantes, etc..., me propuse fijar contenidos en alguna parte, y qué mejor que en un espacio sideral o virtual donde las cosas supuestamente no se pierden.
El Requerimiento: me gustaría que me dijerais (en su caso me escribierais en alguna de estas entradas)..., si es que andáis por ahí..., vuestros enlaces, páginas WEB o blogs de cine, música, series, literatura y, en general, vuestros espacios varios que visitáis habitualmente cuando estáis navegando. Sinceramente y con ganas de compartir, esperemos que sea fructífero esto que pido, y que poco a poco me lleguen informaciones y nuevos enlaces de mis vitales camaradas. Entre tanto, y con la escucha bien alerta, voy a seguir doblegándome con mis "marcadores" perdidos, que solo marcan almacenando sin acordarse de qué es lo que guardaban.
Un ventolero saludo
El curso de redacción da que leer... ¿Quién opina que esto esté bien escrito?
A pesar de mi furtivo beso, solicitando aún más mi audiencia, él quería impregnarse de todo mi ser y me agarraba con ansia la camisa en el umbral de las puertas: doblones de acero blanco que anunciaban que ya salía el tren de cercanías. Aunque no quiero escuchar mi corazón, en lo remoto de éste, palpita un recóndito recuerdo que hoy enfría todo encuentro con mi amado. Si pudiese arrancar de mi superflua existencia este vetusto y rasgado pasado de mentiras, la sombra que arrastro reflejaría solo su sonrisa de luz blanca, lo llenaría todo, lo ocuparía él: mi inusitado amigo. Sin embargo, no solo volví a girarme sobre mis pies sin mirarle, sino que desaparecí de su vista como airada, dándome cuenta de mi inefable acto un segundo después, ya en el metro. Abajo en las taquillas, agarrada a mi existencia taciturna, contra todo pronóstico vital que me caracterizaría, rompía a llorar. Las lágrimas recorrían todo mi rostro, espesas, dolientes, cargadas de algo nuevo: el arrepentimiento.
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