jueves, octubre 30, 2008

solucion al acerijo de la semana pasada

Solución: Cuando a Andrés le tocó pasar delante de la caja de las bolas, metió la mano y cogió una de las bolas y, sin mostrarla a nadie, se la metió en la boca y se la tragó. Inmediatamente - tan pronto pudo respirar bien - dijo: "yo he sacado la bola blanca, pues solo quedan en la caja las nueve bolas negras". Todos miraron dentro de la caja. Era verdad. El alcaide no pudo negarse a dejarlo libre, claro.

sábado, octubre 25, 2008

Diferencias

Esto lo dejo para quien le interese:

Por ejemplo, Mary llega a casa después de un día agotador. Quiere y necesita compartir sus sentimientos sobre ese día.

Ella dice:

- Hay tanto por hacer que no me queda tiempo para mi misma.

- Deberías abandonar ese empleo. No tienes porque trabajar tanto. Encuentra algo que te guste hacer –responde Tom.

- Pero me gusta mi trabajo. Simplemente esperan que yo cambie todo de un momento a otro –replica Mary.

- No los escuches. Haz lo que puedas hacer –aconseja Tom.

- ¡Eso hago! –protesta Mary. No puedo creer que hoy me haya olvidado de llamar a mi tía.

- No te preocupes por eso. Ella lo entenderá –la calma Tom.

- ¡Sabes lo que esta viviendo! Me necesita –insiste Mary.

- Te preocupas demasiado, por eso te sientes tan desdichada –sentencia Tom.

- No siempre me siento desdichada. ¿Acaso no puedes escucharme? –se queja Mary.

- Estoy escuchándote –asegura Tom.

- No sé siquiera porque me preocupo –concluye Mary angustiada.

Después de esta conversación, Mary se sintió mas frustrada que cuando llego a casa buscando intimidad y compañerismo. Tom también se sentía frustrado y no tenía idea de lo que había salido mal. Quería ayudar pero sus tácticas de resolución de problemas no habían funcionado.

Al no saber nada acerca de la vida en Venus, Tom no había comprendido cuán importante era simplemente escuchar sin ofrecer soluciones. Sus soluciones solo habían empeorado las cosas. Verá usted, las venusinas nunca ofrecen soluciones cuando alguien esta hablando. Una manera de respetar a otra venusina es escuchar pacientemente, mostrando empatía y buscando entender realmente sus sentimientos.

Tom no sabía que con escuchar con empatía a Mary mientras esta expresaba sus sentimientos le habría brindado un gran alivio y satisfacción. Cuando Tom supo acerca de las venusinas y hasta que punto necesitaban hablar, aprendió gradualmente a escuchar.

Ahora, cuando Mary llega a casa, cansada y agotada, sus conversaciones son totalmente distintas, más o menos así:

- Hay tanto por hacer. No tengo tiempo para mí.

Tom respira profundamente, se relaja al exhalar y dice:

- ¡Ah! ,Parece que tuviste un día difícil.

- Esperan que cambie todo de un momento a otro. No sé que hacer –comenta Mary.

- Hmm –farfulla Tom tras una pausa.

- Olvidé incluso llamar a mi tía. –dice Mary.

- Que pena –responde Tom con el ceño levemente fruncido.

- Me necesita tanto... Me siento tan mal –se lamenta Mary.

- Eres una persona muy afectuosa –la alienta Tom-. Ven aquí, déjame abrazarte.

Tom abraza a Mary y ella se relaja en sus brazos con un gran suspiro de alivio. Luego dice:

- Me encanta hablar contigo. Me haces realmente feliz. Gracias por escuchar. Me siento mucho mejor.

No solo Mary se sintió mejor. Tom también. Se asombró de ver cuanto más feliz se sentía su esposa una vez que él hubo aprendido a escuchar. Con ese nuevo conocimiento de sus diferencias, Tom aprendió la sabiduría de escuchar sin ofrecer soluciones mientras que Mary aprendió la sabiduría de liberarse y aceptar sin ofrecer críticas o consejos no solicitados.

Para sintetizar los dos errores más comunes que cometemos en las relaciones:

1. Un hombre trata de cambiar los sentimientos de una mujer cuando ella esta perturbada. Aquel se convierte entonces en el “arréglalo-todo” y ofrece soluciones que invalidan los sentimientos de esta.

2. Una mujer trata de cambiar el comportamiento de un hombre cuando este comete errores. Aquella se convierte entonces en la Comisión de Mejoramiento del Hogar y ofrece críticas y consejos no solicitados.

volvemos

Pues hacía mucho que no me visitaba, es hora de retomar mis argumentos.
Mientras os dejo un acertijo:

19. EL PRESO LISTILLO:

El alcaide de una prisión ofrece la libertad inmediata a uno de los diez presos que mantiene entre rejas, elegido al azar. Para ello prepara una caja con diez bolas, 9 negras y una sola blanca y les dice que aquel que extraiga la bola blanca será el preso que quede libre. Pero el alcaide, persona con mala idea, coloca, sin que nadie lo sepa, las diez bolas negras, para, de esta manera, asegurarse que ninguno de sus 10 presos va a quedar en libertad. El preso Andrés, que tiene fama de listillo, se enteró casualmente de la trampa que iba a hacer el alcaide, e ideó una estratagema que le dio la libertad. ¿Cómo lo hizo Andrés?.

solución en los próximos días...