Solución: Cuando a Andrés le tocó pasar delante de la caja de las bolas, metió la mano y cogió una de las bolas y, sin mostrarla a nadie, se la metió en la boca y se la tragó. Inmediatamente - tan pronto pudo respirar bien - dijo: "yo he sacado la bola blanca, pues solo quedan en la caja las nueve bolas negras". Todos miraron dentro de la caja. Era verdad. El alcaide no pudo negarse a dejarlo libre, claro.
jueves, octubre 30, 2008
solucion al acerijo de la semana pasada
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